El amor: nacimiento y resurrección.
El amor es vida, el amor es no morir.Donde "a" es sin, y donde "mor" es muerte, tenemos que a-mor es la no-muerte. No se podría morir de amor, es una contradicción, se puede morir porque falta el amor. Faltaría la pócima de la no-muerte, o sea, la pócima de a-mor.
Los cultos mitológicos pre-históricos, veneraban a la Diosa. La Diosa madre. La Madre-Tierra. La madre universal, la dadora de vida (a-mor), pero también de muerte (mor). Ella se creaba a si misma en un acto de a-mor y generaba la vida en la tierra en un acto a-moroso.
Se representó a esta diosa de muchas formas, entre ellas se le dió la forma antropomórfica de un batracio, un sapo, que significaba cambio, resurrección, regeneración de vida.
En los cuentos la princesa es quizás esta Madre universal perdida. Quizás el príncipe-sapo es la manifestación de cuando la madre universal quita la vida (mor). Cuando la bruja (¿la princesa disfrazada?) convierte al prícipe en sapo, lo mata, le quita la vida, su vida de humano, quizás como castigo o porque cumplió un ciclo. Pero la madre universal también es dadora de vida, entonces la princesa besa al sapo para continuar el ciclo o darle una segunda oportunidad. Esto es un acto de a-mor, o sea, un acto de no muerte, en donde el príncipe resucita a la vida humana.
El amor es nacimiento. El amor es resurrección. El amor es la no-muerte.
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